Venus Williams: El principio de un fin
Cuando tu propia vida no está balanceada y estable, el deporte pasa a segundo plano.
Recuerdo cuando empecé a ver el tenis por la televisión, uno de los primeros partidos que vi fue, precisamente, de Venus Williams.
Me encantó y quedé impresionada como se desplazaba de un lugar a otro con unos cuantos pasos. Esas piernas largas y ese color de piel tan único, la distingue de las demás.
Era simplemente imbatible. Un revés privilegiado, un saque con firmeza y esa cualidad de siempre poner la pelotita donde la contrincante nunca la alcanzaría.
Venus, la hermana mayor de las Williams, siempre fue una ganadora; pero estos últimos años se vio mermada por múltiples lesiones y al parecer no quiere abandonar ese bache después de haber vuelto a la actividad.
El día de ayer, la americana anunció su retiro, supuestamente temporal.
Hermética, como siempre trató que fuera su vida personal, no quiso dar detalles de porque abandonaba las canchas, pero dejó entrever que tenía que superar una crisis y superar retos personales.
Me imagino yo, que para que haya tomado una decisión de esta magnitud en un deporte que ella ama, debió tener motivos lo suficientemente trascendentes para su vida.
Asegura que espera pronto regresar, como la triunfadora que siempre fue, pero Venus ya tiene 27 años, no es tan fácil seguir a esta edad y en ocasiones sale hasta contraproducente.
Por eso, con esto podríamos estar viendo el partir de una grande, campeona de 6 Grand Slam, decir adiós al deporte blanco.

